La equilibrística y la acrobática se encuentran íntimamente unidas, como las dos caras de una misma moneda, y las encontraremos presentes en los demás géneros circenses, en una gran cantidad de actos. Sin embargo su estudio por separado es conveniente tanto para su comprensión teórica como para su entrenamiento práctico.

 

La equilibrística circense consitirá en la práctica (y la aspiración de dominio) de los equilibrios inestables (a veces estáticos, a veces en movimiento) de nuestro propio cuerpo, de los cuerpos de otras personas o animales, y de diversos objetos inanimados, así como cualquier combinación posible (aunque aparetemente resulte imposible, ¡de eso se trata!) de dichos elementos.

 

BICICLETA

La maniobrabilidad de la bicicleta, la posibilidad de dirigirla con las manos, los pies y la inclinación del cuerpo, permitieron obtener una cierta similitud con la Alta Escuela, o con los ejercicios de acrobacia ecuestre.

 

La troupe Ancillotti es recordada como lo mejor que existió en esta disciplina, comenzaron trabajando con las bicicletas de rueda alta, a finales del siglo XIX, realizando grandes trucos como los equilibrios cabeza-cabeza o los saltos mortales de hombros a hombros, con dos bicicletas en marcha. Ya trabajando con las bicicletas más seguras de llantas de goma y ruedas iguales, rodaban a toda velocidad por una pista para saltar en una rampa y dar un giro de 360º, aterrizando en otra rampa y sin detenerse: un salto mortal con la bicicleta. Siendo los primeros en realizar esta suerte, establecieron el récord en 1904 mientras trabajaban en el circo de Barnum & Bailey (The Greatest Show On Earth). Más adelante, mientras uno giraba en el aire, otro pasaba volando con su velocípedo por arriba de él (algo parecido al “paso de la muerte” en los trapecios), este truco quedó bautizado con el nombre “Ancillotti”.

 

Han pasado muchos años y continúan realizándose actos de acrobacia en bicicleta de forma individual (solo), a dueto o grupal, y últimamente se ha incorporado un nuevo estilo llamado “freestyle”, que puede verse tanto en circos tradicionales como en espectáculos con un concepto más contemporáneo, como “ID” del Cirque Éloize.

Una rutina tradicional en el Solo de bicicleta acrobática es ir desarmando la bicicleta poco a poco mientras se mantiene en movimiento, hasta que el artista queda andando sobre una especie de monociclo con las pocas piezas que le quedan de la bicicleta.

 

La acrobacia en bicicleta llegó a China a finales del siglo XIX, sin embargo los chinos rápidamente la convirtieron en una de sus especialidades, destacando las enromes pirámides humanas que montan sobre una bicicleta en marcha (la famosa figura del Pavorreal, peacock).

Desde su nacimiento la bicicleta se clasificó entre los aparatos de acrobacia. Si bien tuvo muchos antecedentes, la primer bicicleta moderna fue la de “Rueda Alta” (“Hi Wheel” o “Penny Farthing”), inventada en 1869 y rápidamente incluida dentro del arte circense, donde las técnicas acrobáticas sobre bicicleta evolucionaron rápidamente, a par con el aparato.

 

En 1881 el italiano Alfredo Scuri, a quien también se le atribuye haber inaugurado el monociclo, ya presentaba un acto verdaderamente acrobático sobre el velocípedo.

 

MONOCICLO

El uso de la bicicleta se extendió en las últimas décadas del siglo XIX, a partir del surgimiento de la “Penny-farthing” (la bicicleta de rueda alta), que tenía la rueda delantera mucho más grande que la trasera, el asiento prácticamente sobre la rueda delantera y los pedales directamente en el eje de esta misma rueda. Este diseño provocaba que al frenar abruptamente la rueda trasera se levantara y el conductor terminara de bruces en el suelo. Como en todo, hubo quien acabó por dominar el equilibrio sobre una sóla rueda, aprendiendo a usar su bicicleta como un “mono-ciclo”, hasta que terminaron por eliminar la rueda trasera.

 

La bicicleta comenzó a usarse en los circos muy tempranamente -el caballo de acero la llamaban-, asimismo el naciente monociclo encontraría rápidamente su espacio en el redondel. Incluso hay quien afirma que fue un francés acróbata de circo uno de los primeros en quitarle la rueda trasera a su “Penny-farthing” y realizar acrobacias sobre una sola rueda. Desde entonces, dentro del circo los monociclos han evolucionado, surgiendo monociclos muy altos (“Jirafa”) o con distintas formas.

 

Las primeras patentes que se hicieron en Estados Unidos para “velocípedos de una sola rueda” fueron en 1869 por Frederick Myers y en 1881 por Battista Scuri.

 

A partir de los 1980’s el monociclo se ha desarrollado como una práctica deportiva, en 1982 se fundó la Federación Internacional de Uniciclismo y actualmente existen monociclos con diseños especializados para montaña, para recorrer grandes distancias, superar ostáculos, hacer acrobacias o simplemente andar por la calle. Hay deportes de equipo que se juegan sobre monociclo como el hockey, el basketball o el handball.

 

Dentro del circo los monociclos se usan en actos de acrobacia/destreza, malabarismo, pulsadas en dueto, o en actos con animales.

 

PERCHAS

Según algunas fuentes lo indican (Dominique Jando, Short history of the circus ), fue Louis Soullier quien, a mediados del siglo XIX, presentó acróbatas chinos en su espectáculo en Europa, los cuales introdujeron al circo actos tradicionales chinos como el equilibrio de perchas. En otro artículo de www.circopedia.org se refieren al equilibrio de perchas como un acto ruso; Fred Dahlinger (www.circushistory.com) dice que el origen se encuentra en 1853 con “La perche equipoise”; existen antiguas ilustraciones hindúes donde se aprecian mujeres realizando equilibrios sobre altos “mástiles”; incluso se ha presentado la percha como un acto egipcio (Circo Nacional Mexicano, 1899).

 

Mirando los programas y propagandas a partir de los años 1860’s y 1870’s encontramos muchas ilustraciones de este acto; el equilibrio de perchas era un acto popular cuando los trapecios aún no eran comunes. El circo de Chiarini, que tuvo una importante presencia en México y toda América a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, presentó “La perche equipoise” (un acto de equilibrio de perchas) en su programa de 1879. En 1899 el Circo Nacional Mexicano incluía en su programa “La percha egipcia”(Julio Revolledo, La Fabulosa Historia del Circo en México). Los perchistas Orpingtons (Alfred Court, su esposa y su discípulo Louis Vernet) presentaron sus actos de mano a mano y perchas en el Ringling y en el Pubillones (Cuba), donde compartían protagonismo con los trapecios volantes de Alfredo Codona; tras lo cual montaron el Circo Europeo (1918) en México junto a los Mijares. Cuando (después de 1919) Alfred Court y su esposa volvieron a Europa, Louis Vernet (quien se quedó con Juan Treviño, que por esa época trabajaba con ellos) creó en México un nuevo acto de perchas con un compañero llamado Evans.

Perchistas mexicanos “Kaylicoas” en la temporada del Circo Atayde de 1976 en la Arena México. (Fuente: Juan Pablo de la Cruz)

La Perche Équipoise - compilación de actos de perchas

Referencias:

www.laperche.tk

http://www.circopedia.org

http://www.circushistory.org/Query/Query07g.htm

LA FABULOSA HISTORIA DEL CIRCO EN MÉXICO. Julio Revolledo Cárdenas.

Ya hacia la segunda mitad del siglo XX, hay que destacar el bello trabajo que hicieron en México los perchistas de la familia Padilla y los Kaylicoa, así como el acto de percha de Rigoberto Suárez y Diva Pueyrredón. Así llegamos a los Pueyrredón, perchistas argentinos, que trabajaron en México, así como en diversas partes de América y del mundo, con sus magníficos actos de perchas. El “Gringo” Pueyrredón, junto a su esposa y sus hijos “Bocha” y “Pelusa” (quienes también fueron grandes en la percha y el malabar); es un referente obligado cuando hablamos de perchistas latinoamericanos.

 

Hoy en día, ante la necesidad de adaptarse a las exigencias de la economía, hay una tendencia a que proliferen números unipersonales, o que requieren menores tiempos de preparación, ya que son más redituables en el corto plazo. Por esta misma razón es común que se le dé preferencia a la realización de actos más comerciales; que con menores dificultades técnicas obtienen gran aceptación en el público. Estas cuestiones llevan a que el acto de perchas tienda a realizarse cada vez menos. Un acto de perchas es algo que no se ve muy frecuentemente.

 

TRAPECIO WASHINTON

También llamado trapecio pesado o trapecio de equilibrio, este aparato fue creado por el aerealista norteamericano H. R. Keyes Washington (1838-1882).

 

Tiene una barra ancha, gruesa y muy pesada, de modo que es mucho más estable que un trapecio convencional. Sobre la barra se realizan ejercicios de equilibrio con vuelo o sin él, es común que la barra tenga algunos aditamentos para pararse de cabeza o de manos.

 

Desde su creación, este acto tuvo un fuerte componente de riesgo y adrenalina, y solía ejecutarse con una estética de “macho temerario que triunfa sobre el inminente peligro”, hasta la llegada de la extraordinaria artista española Pinito del Oro quien recorrió las más importantes pistas de los años 50’s y 60’s del siglo XX, presentando un trapecio Washington en que, sin dejar de lado el factor riesgo, prevalecían su natural gracia femenina y su aparente fragilidad.


Hoy en día México cuenta con los dos modelos, por un lado tenemos al consagrado trapecista Alain Alegría (quien obtuviera el Prix du Fairmont Monte-Carlo por su trapecio Washington en el Festival de Montecarlo de 2010), y en el estilo femenino y delicado tenemos a la joven artista Cynthia Franco.

 

MANO A MANO

Una vez más recordamos que nuestra clasificación de géneros circenses agrupa actos y disciplinas según sus características preponderantes. Ahora nos encontramos con “un mismo acto” en dos géneros distintos, pero veremos que el mano a mano puede estar especializado hacia la acrobática o hacia la equilibrística, pues suelen destacar rasgos preponderantes de una u otra aún cuando casi siempre podamos encontrar una combinación de ambas.

 

En la reseña sobre Hombres Fuertes hablamos de cómo éstos van incorporando diversas disciplinas para enriquecer su trabajo. Es el caso del mano a mano, donde los forzudos eliminaron los demás accesorios (barras de acero, cadenas, cañones…) para trabajar únicamente con un compañero, logrando un mayor refinamiento del acto de fuerza al incluir la compleja armonía del trabajo conjunto y el dominio del equilibrio.

A comienzos del siglo XX los actos de mano a mano eran actos de pulsadas de fuerza, más adelante se fueron incluyendo poco a poco elementos acrobáticos. Hoy en día las escuelas de circo suelen producir actos acrobáticos de mano a mano, también hay muchos ex deportistas que realizan éste tipo de actos.

 

Atención, con esto no pretendemos sugerir que la acrobacia y el equilibrismo cuerpo a cuerpo sean descendientes directos de los forzudos; estamos haciendo referencia al acto de mano a mano en el circo.

En cuanto a las acrobacias cuerpo a cuerpo, podemos suponer que sus orígenes son tan milenarios como los de las acrobacias individuales, ya encontramos representaciones pictóricas de hace dos mil años entre los chinos, y sólo por mencionar una bella referencia mexicana, incluimos aquí dos imágenes de las acrobacias que se hacían en tierras aztecas en el siglo XVI

 

Lo que en el circo llamamos mano a mano, en el deporte pertenece a la gimnasia acrobática o acrosport, y comenzó a practicarse como un deporte específico a partir de los años 30’s del siglo XX en la Unión Soviética. Los soviéticos sistematizaron los métodos de entramiento y la disciplina avanzó muchísimo; en 1974 se celebró el primer campeonato mundial.

 

Los actos de ex deportistas suelen caracterizarse por su gran calidad técnica, mostrando buen manejo tanto de los elementos estáticos (pulsadas) como de los acrobáticos. En ejemplo actual  es el del Dúo Sherbak Popov (Video).

 

El dúo de Seb & Mimi (Video) es un bello ejemplo de un dúo tendido hacia la acrobática, mientras que los Yong Brothers (Video) destacan en la equilibrística.

Muchas veces las versiones gráficas no se hicieron de primera mano, sino en base a relatos, por ello las formas anatómicas (trazadas desde una perspectiva eurocentrista) no corresponden a los  indígenas mexicanos que representan.

 

ZANCOS

Tener las piernas largas puede ser de mucha utilidad para diferentes actividades, es por eso que se cree que el uso de los zancos ha estado presente desde hace mucho tiempo como forma de facilitar algunas actividades cotidianas; por ejemplo en Japón se utilizaban como medio de transporte el pueblos donde cae mucha nieve, en Inglaterra se utilizaban para recoger fruta y en Francia para vigilar al ganado desde la distancia.

 

Por otro lado, también han estado presentes en rituales y celebraciones muy antiguas. En México existen registros de la cultura maya del uso de este aparato: en el Capítulo XIII del Popol-Vuh se relata el Chitic o baile con Zancos que realizan los mellizos Hunahpú e Ixbanaqué para engañar a los sangrientos señores del mundo subterráneo de Xilbalbá.

 

También en la Relación de Cosas de Yucatán de fray Diego de Landa se menciona cómo los Mayas celebraban el año nuevo bailando sobre Zancos gigantescos.

 

“Tenían otras muchas miserias y malas señales aunque era bueno el año si no hacían los servicios que el demonio les mandaba, lo cual era hacer una fiesta y en ella bailar un caule en muy altos zancos y ofrecerle cabezas de pavos y pan y bebidas de maíz…”

 

El mundo moderno retomo el uso de los zancos como forma de entretenimiento (aunque no han dejado de ser una herramienta en algunas partes del mundo)  y en los circos era muy común encontrarlos a la entrada de las carpas como forma de hacer promoción y llamar la atención de la gente.

 

Entre los datos curiosos del circo, encontramos que el 21 de mayo de 1981 el artista de circo John Russell del Ringling Bros and Barnum & Bailey rompió el récord en Nueva York por caminar en los zancos de 33 pies (10 m) de altura.

 

Danza de los zancudos, Zaachila, Oaxaca

Av. Hidalgo No. 195, Tlalpan, Unidad Habitacional Fuentes Brotantes, San Andrés Totoltepec, 14410  

CDMX  México

DOKUCIRCO

Centro Mexicano de Documentación Circense

Coordinación:

Andrea Torres | Andrea Peláez | Rodrigo Hernández